Fin de una aventura, comienzo de otra
No me gustaría considerarla como
el fin de una etapa, sino el comienzo de otra, ya que esta etapa que está a
punto de acabar, me ha brindado numerosas experiencias ya que he podido conocer
otras realidades, lo cual me ha ayudado a mejorar como persona. Además me ha
permitido sentir más empatía con los demás y su realidad, ya que durante estos
dos años he podido conocer a diferentes niños y niñas que a través de su
experiencia personal me ha permitido aprender de ellos, y a la vez pudieron
aprender de mí.
Pero tras estos dos años surge
una pregunta, ¿Cómo influye la experiencia compartida en la producción de
conocimiento en un individuo o un grupo de individuos?
La experiencia compartida permite al ser humano ser capaz de conocer
otras realidades
En estos dos años he podido
evidenciar el desarrollo de los alumnos, la manera en que ellos han ido
aprendiendo progresivamente se vio este último día. La niña que aparece la foto
llamada Thaís, me llamo mucho la atención esta alumna ya que cuando entra el
profesor G. Mendiola, nos saluda y nos dice “Hi”, y Thaís le pregunta “What’s
your name?”. Con tan solo recordar esa frase que la vimos la primera clase del
primer año, me di cuenta que lo logramos, que hemos logrado forjar un camino
donde ellos caminan y nosotros somos quienes los guiamos a ser mejores
personas.

Sin embargo, no siempre todo es
felicidad, durante la sesión me preocupó mucho una alumna que se llama Kiara.
Ella era muy callada, y yo me preguntaba por qué se comportaba así. Además no
tenía mucha confianza con mis demás compañeros, pero a medida que la apoyé
durante la clase y le daba oportunidad para que pueda participar, fue agarrando
confianza. Aunque seguía callada, me llamaba para poder ver su avance; eso me
alegraba ya que podía notar el interés que le ponía para poder aprender. Sin embargo,
todavía me pregunto por qué es así, y si detrás de esa actitud silenciosa se
esconde algo. Ella me ayudó a conocer que cada uno de nosotros tiene diferentes
capacidades para aprender y que la experiencia personal de cada uno afecta en
diferentes medidas en el comportamiento que tiene cada uno, y eso lo vi
reflejado en Kiara.
El aprendizaje no solo se mide en conocimiento sino en la manera en que
uno puede aplicar este conocimiento en su vida diaria
En estos dos años, me he dado
cuenta que el inglés ha sido un medio para poder estrechar relaciones con los
niños de Llanavilla. El inglés que nosotros enseñamos les permite a los niños
poder introducirse con facilidad en el nuevo idioma, lo cual en un futuro,
puedan adquirir con mayor facilidad un nuevo idioma. Creo que en el contexto de
los niños no puedan aplicar el nuevo idioma, sin embargo, no hay mayor
sensación que tu hijo vaya a tu casa y te diga todo lo nuevo que te enseñaron.
Esa satisfacción como profesor y como padre de familia nadie te la quita, porque
me he dado cuenta que para mejorar la sociedad es necesario enfocarse en la
educación.
Los valores que les enseñamos se verán
reflejado en las decisiones que tomen más adelante en un futuro, creo que ellos
podrán ser capaces de poder mejorar la calidad de vida de ellos mismos y de sus
familias. Nosotros somos los que impulsamos y reforzamos su sentimiento de
optimismo, porque lo que le estamos dando son herramientas que les permitan a
ellos poder ser mejores personas cada día.
Es por eso que lo relaciono con
el objetivo de Participar en actividades y proyectos de importancia global, yo
considero que la educación es un tema de importancia global; y más aún en mi
contexto. Por lo que el proyecto de inglés en Llanavilla me permitió ser parte
de un cambio en la educación pública, ello genera que a largo plazo estos niños
tengan la oportunidad de ser mejores personas.
Sin embargo, no quiero que este
sea un adiós y que ahí quede todo, ya que esto no será un adiós, sino un “Hasta
pronto”. Terminado el colegio quiero seguir siendo parte de esta nueva etapa,
ya que lo que hemos comenzado estos dos años, todavía no ha terminado, esto es
un proceso que seguramente varios de mis compañeros querrán ser parte. Ya que
además será un gran reto y compromiso, pero eso se verá reflejado en los niños
de Llanavilla, a quienes, en mi caso, les tengo un cariño muy especial, ya que
me han enseñado a ser mejor persona a través de sus experiencias, además me
ayudó a desarrollar la habilidad del respeto por el otro. Un caso concreto fue
cuando una alumna hizo un chiste, y me empecé a reír, me di cuenta que cometí
un grave error, debido a que la niña era muy sensible. Ahí mismo decidí ir a
disculparme porque me di cuenta lo que había hecho, entre broma y broma me
terminó disculpándome. Es así que cuando uno interactúa con otras personas debe
ser respetuoso, ya que como dice la frase “Respeto guarda respeto”.
Por último, a través de esta
actividad cumplí los siguientes objetivos:
-
Desarrollar nuevas habilidades: Ello lo logré en
cada sesión de clases, ya que cada día aprendía algo nuevo. Siempre un niño
tenía algo que enseñarme. Por ejemplo, en mi clase le pregunté al salón:
-
Ustedes creen en Dios
-
Sí…
-
Por qué creen en Dios?
-
Porque Él se sacrificó por nosotros
Ello me permitió
darme cuenta de los valores de los niños y sobre mi relación Dios.
-
Mostrar perseverancia y compromiso personal:
Esto lo cumplí en cada sesión, ya que fue un reto que decidí afrontar desde un
principio, y abandonarlo, sería rendirse sin saber qué cosas maravillosas
podías aprender.