Bitácora 3
2da clase de inglés en Llanavilla
Este
segundo día, estaba preocupado por las tareas y prácticas que tenía que
estudiar. Sin embargo, igual iba esmerado en dictar las clases a los niños que
ya me habían agarrado cariño. Al llegar al salón, la mayoría de niños me
abrazaron al verme llegar, al igual que a los otros compañeros de clase.
Conocerse,
aceptarse y superarse:
Hoy
día me conocí un poco más, después de las clases en el “feedback” del salón,
pude comprender que a pesar del todo el cariño que me dan mis niños yo también
les debo dar un amor recíproco para que ellos se sientan queridos y amados, y
en especial comprendidos. A la vez supe que debía ser más organizado y ordenado
en mis amores, es decir, colocar las cosas más importantes al principio y lo
menos urgente al final. Creo que se puede dar más de lo que dimos hoy en día
como grupo.
Organiza
actividades:
En
la semana me comprometí con mi grupo a realizar el sílabo de los temas que
realizamos, sin embargo sentí que lo hice por hacer, y no le dediqué todo mi
esfuerzo posible en organizar bien el tema. A pesar de todo, los niños
comprendieron el tema de los colores, tema de la semana. Por otro lado, Piero
me avisó que para los niños de 1ro y 2do las clases deben
ser mágicas, para que ellos se sientan comprendidos, pero a la vez poner orden
en la clase ante cualquier situación de mal comportamiento, porque esa es la
etapa donde debe haber una figura que exprese autoridad.
Trabaja
en comunidad:
Esta
experiencia de aprendizaje se ve evidenciada en cada reunión de trabaja para
que se pueda organizar las actividades. En el salón de clases se trata de
fomentar el trabajo en comunidad, para que los niños aprendan a conocer sus
habilidades, asimismo a complementarse unos a otros para poder hacer un gran
trabajo en comunidad. Esa táctica se decidió la semana pasada en clases porque
los niños no nos escuchaban. Lo que me he dado cuenta, es que la mayoría de
niños no se llevan con sus otros compañeros, cada alumno solamente tiene 1 o 2
amigos y se encierran como en su burbuja. Al hacerlos trabajar en equipo se
puede reventar esa burbuja para que los niños se puedan conocerse más.
Hoy
mis niños me contaron algo que no podía creer. En su salón anteriormente, su
profesora pellizcaba a sus alumnos cada vez que se portaban mal, o casi siempre
por cualquier excusa que se presentaba. Ellos me lo contaron con tal
tranquilidad que me quedé impactado. Supe en ese momento que mi realidad era
completamente diferente a la de ellos, y creo que se puede cambiar eso, temer a
los profesores no es una opción. Los alumnos a través de nosotros pueden
agarrarnos confianza y comprender que los profesores están para apoyar en todo
momento al alumno, además que con la violencia no se llega a nada. Porque la
mejor manera de transformar un mal comportamiento es hablando, y conversar por
qué se comporta de tal o cual forma para así solucionar ese problema.








